Huracán de Fuego, el conjunto integrado por 10 percusionistas-cantantes-bailarines de Maracaibo (Venezuela), presenta por primera vez en Europa su dinámica visión de los cantos y danzas de su tierra. El grupo comparte escenario hoy con el Septeto Santiaguero cubano en el Conde Duque y actúa en solitario el domingo 11 en Bilbao. Entre los grandes países hispanoamericanos, Venezuela es el más desconocido en lo musical. Néstor Gutiérrez, gerente y fundador de Huracán de Fuego, lo explica recurriendo a una paradoja: "Es una nación que ha sufrido la desgracia de encontrar petróleo, esmeraldas, diamantes. La desgracia está en que esas riquezas no han repercutido en el pueblo. Doble desgracia, ya que nadie se ha preocupado de exportar nuestra cultura, a diferencia de lo que hace Cuba, que no tiene tantos recursos naturales".
Néstor se dedicaba a golpear las congas en orquestas de salsa hasta que, en 1993, decidió potenciar la música popular del Caribe afrovenezolano: "Me daba vergüenza que los venezolanos ignoraran el tambor, pero que sí bailaran con la basura rítmica del changa, equivalente latino de lo que ustedes llaman bakalao. Así que reuní a un grupo con percusionistas de Palmarito, Cabimas y diferentes pueblos que estaban residiendo en Maracaibo, gente que tocaba salsa o lo que en Venezuela se conoce como gaita, pero que habían aprendido en sus familias unos ritmos venidos originalmente del Congo o Angola; aparte de ser capaces de componer, no queríamos quedarnos en el puro folclor. Había de todo: yo estudiaba zootecnia; otros estaban en conservatorios, incluso alguno era pescador, una profesión bastante precaria, dada la degradación medioambiental que nos ha traído el petróleo".
Para defender su propuesta, Huracán de Fuego -inicialmente bautizado Imbangala, como el legendario reino africano- mimó lo visual y lo sonoro: "Nos vestimos de colores y cuidamos la amplificación de los chimbangueles, los cumacos y demás tambores, para que el impacto físico sea tan grande como el de la percusión electrónica. Y montamos un espectáculo en el que no hay ni un segundo de descanso; hay expresión corporal, baile con los pies descalzos. Y las historias, que utilizan la fórmula de la llamada y la respuesta, calan hondo". Añade que no contaban con la ayuda de la industria discográfica de Caracas.
Huracán de Fuego y Septeto Santiaguero. Patio central del Conde Duque. Conde Duque, 9 y 11. Hoy, a las 21.30.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 7 de julio de 1999