La píldora abortiva RU-486 estará en los hospitales españoles "a finales de año o principios del 2000", aseguraron ayer fuentes del Ministerio de Sanidad y Consumo, después de que ésta fuera aprobada por la Agencia Europea del Medicamento de forma simultánea en España y otros siete países. La píldora puede ser suministrada en las siete primeras semanas de embarazo con un 95% de éxito. La RU-486, desarrollada por el laboratorio francés Roussel-Uclaf, está autorizada desde ayer en Alemania, Austria, Bélgica, Dinamarca, Finlandia, Grecia, Holanda y España y ya lo estaba en Francia, Reino Unido y Suecia. La decisión del organismo europeo responde a una petición hecha hace tres meses por el laboratorio Exelgyn.
Esta autorización múltiple no significa que la píldora llegue mañana a los hospitales españoles. Exelgyn debe dirigirse ahora a la Agencia Española del Medicamento, que debe evaluar el prospecto en castellano y la ficha técnica de la píldora. Este procedimiento puede alargarse hasta septiembre, momento a partir del cual el laboratorio y la Dirección General de Farmacia negociarán su precio. Para este último paso hay un plazo de 180 días por lo que a finales de este año o principios del siguiente la RU-486 estará disponible en los hospitales. Y sólo en ellos, porque el medicamento es de de uso "exclusivamente hospitalario", por lo que no se pondrá a la venta.
La píldora ya podía importarse en España a petición de un médico y para un caso particular que se ajustara a uno de los tres supuestos de la legislación sobre interrupción voluntaria del embarazo (violación, riesgo para la madre o malformación del feto). Hasta ayer, ningún médico había hecho uso sin embargo de esta posibilidad, confirmaron en Sanidad.
En Alemania, donde la Iglesia católica calificó ayer el uso de la píldora abortiva de "insoportable homicidio de nonatos", la RU-486 también se administrará bajo prescripción facultativa.
Esta píldora se emplea desde 1988 en Francia, donde 380.000 mujeres han abortado con este método. Otras 120.000 europeas han recurrido a la RU-486 en este tiempo y dos millones de chinas emplearon un medicamento similar para interrumpir sus embarazos.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 7 de julio de 1999