El Gobierno chino acaba de reconocer por primera vez, y con un año de retraso, el accidente producido en la primera planta de energía nuclear de fabricación china, en la provincia oriental de Zhejiang, en julio de 1998. La planta número 1 de Qinshan, con capacidad para producir 300 megavatios de energía, fue cerrada en julio del año pasado debido a "un problema de soldadura", según declaró entonces un funcionario de la Administración de Energía Nuclear. Pero ayer se supo que el "problema de soldadura" se trataba en realidad del estallido de varios tornillos y juntas de los tubos principales conectados al cuerpo del reactor nuclear, debido a la alta presión del agua. Las autoridades aseguran que no hubo heridos ni fugas radiactivas.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 7 de julio de 1999