Un satélite militar ruso de comunicaciones, el Raduga-1, se perdió el lunes pasado debido al fallo del lanzamiento que debía ponerlo en órbita geoestacionaria, a 36.000 kilómetros de altura. El artefacto y parte del cohete cayeron en la región siberiana de Altai poco después del lanzamiento desde la base de Baikonur, en Kazajistán. Según los primeros datos, el accidente se debió a un fallo del cohete, un ProtónK. Otros 34 satélites del tipo Raduga se han puesto ya en órbita.-
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 7 de julio de 1999