La Conferencia Episcopal venezolana pidió ayer al presidente Hugo Chávez que deje de manipular citas bíblicas en su campaña política para las elecciones de la Asamblea Constituyente y que respete los símbolos religiosos para no confundir al electorado que acuda a votar el próximo día 25 para votar la Cámara Constituyente. La Iglesia se convierte así en la segunda institución que en menos de una semana se enfrenta al presidente Chávez. El jueves, fue el Senado el que decidió pedir a la Corte Suprema de Justicia la anulación de los ascensos de 34 oficiales superiores decretados por el jefe del Estado por considerar que suponían una "abierta violación" de la Constitución vigente. Este toque de atención supone además la primera declaración que realiza la recién designada Conferencia Episcopal venezolana. Con su actitud, la Iglesia asume un relativo distanciamiento con respecto el actual presidente. Alejamiento que supone también una respuesta a la decisión de Chávez de suspender la asignación de fondos a las organizaciones católicas dedicadas a la beneficencia y a obras sociales y educativas.
Preocupa también a la jerarquía católica la posibilidad de que la nueva Constitución, como propone el Gobierno, establezca la libertad de cultos, con lo que la Iglesia católica perdería su hegemonía actual.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 12 de julio de 1999