La nueva portavoz de IU en el Parlamento, Concha Caballero, anunció ayer un cambio radical de "talante" en su grupo en los escasos meses que restan de legislatura. Caballero, que sucede a Luis Carlos Rejón, dijo que aprovechará el relevo para terminar con la "imagen de intransigencia" de la federación, equilibrar la crítica con los proyectos alternativos y abrir Izquierda Unida "de par en par" para recuperar los electores perdidos. La portavoz no ocultó que usará su puesto para propiciar cambios en IU de Andalucía, que celebra su XII Asamblea a finales de octubre.
Concha Caballero compareció ayer ante los medios de comunicación escoltada por los portavoces adjuntos: Diego Valderas y Luis Carlos Rejón. Pese a que se había difundido la reticencia de parte del grupo a su nombramiento, las divergencias resultaron ser finalmente formas de presión, y las voces disonantes se apagaron en la reunión durante la que fue elegida para dar paso a una práctica unanimidad: 11 sí y dos votos en blanco. La nueva portavoz -la primera mujer en la breve historia del parlamentarismo andaluz- advirtió de que a partir de ahora nada será igual y que tratará de aplicar su particular visión de cómo remontar la crisis de IU en la comunidad. Y, además, con la aprobación de su predecesor, que fue quien le propuso para el cargo: "Luis Carlos Rejón me ha dicho que no tenga reparos en hablar de nuevos aires, porque él mismo se sentirá copartícipe". Luego alabó la firmeza y prestigio del desde ayer portavoz adjunto segundo para entrar en materia: "El relevo es una oportunidad para insuflar una voz de apertura, ya que IU está falta de cambios". Según Caballero, los pocos meses que restan a la legislatura son fundamentales para que su fuerza política pueda recuperar a los electores perdidos en los comicios locales, "que se han ido a la abstención porque quieren otra forma de hacer las cosas". No tuvo reparos en reconocer que con frecuencia IU se ha mostrado "intransigente" ante la sociedad, "como la fuerza del no y con un cierto desdén moral sobre el resto". La receta para superar estos déficits, prosiguió, es escuchar más a la gente, abrirse "de par en par", y equilibrar la crítica con proyectos alternativos "sin ser siempre hipercríticos". Concha Caballero huyó a propósito de cualquier mención explícita al PSOE al hablar de errores y futuro -al contrario que muchos de sus compañeros, quienes han apuntado incluso la posibilidad de establecer un gobierno de coalición tras las próximas autonómicas-, y se limitó a aclarar que IU es una fuerza "sin complejos, sin miedo a la coincidencias ni a las diferencias". A la espera de la programación del curso parlamentario por parte del grupo, la portavoz adelantó que colaborarán para que de aquí a diciembre se aprueben nueve leyes, como pretende el Gobierno andaluz, pero siempre que se asuman algunas de sus enmiendas y también iniciativas legislativas de su cosecha: "No es lógico que esta legislatura se cierre sin que el Ejecutivo haya aceptado un solo proyecto de ley de la oposición". A preguntas de los periodistas, la flamante portavoz no ocultó que usará su puesto para "propiciar modestamente el cambio y la renovación que IU necesita sin dejar de ser la izquierda transformadora". La federación celebrará la XII Asamblea andaluza a finales de octubre, donde se elegirá nueva dirección y se proclamará candidato a la Junta a Antonio Romero.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 9 de septiembre de 1999