La Fiscalía de Granada ha pedido penas de hasta cinco años de cárcel para el ex alcalde de Albolote Francisco Ocete (PSOE) y cuatro responsables de una escuela taller por el supuesto desvío del 75% de los fondos (396,3 millones) destinados por el Inem a un programa laboral y que, supuestamente, se usaron para realizar trabajos distintos a los establecidos. En el juicio que se celebrará el 26 de octubre, la Audiencia de Granada ha citado a los representantes legales de media docena de restaurantes, de algunas agencias de viajes y de varios comercios de Granada para comprobar si los acusados pagaron servicios en esas empresas con dinero de la escuela taller, tras haberse detectado el pago a tres de los acusados, entre los que no está el alcalde, de cheques no justificados por un valor de 5,7 millones de pesetas. El fiscal, en el escrito de acusación, descarga la trama delictiva en el desvío de fondos de 396,5 millones de pesetas "de los objetivos inicialmente programados". El Inem concedió 528 millones, en octubre de 1990, al Ayuntamiento de Albolote con subvenciones procedentes del Fondo Social Europeo para un programa de formación y empleo con una duración de tres años. El presunto fraude llegó a la Fiscalía del TSJA cuando la Inspección General de la Administración del Estado en Granada detectó en la escuela taller "numerosas irregularidades" por la ejecución de "obras distintas a las programadas", entre las que el fiscal cita la rehabilitación de la iglesia de la Encarnación de Albolote, las obras de una depuradora de aguas residuales, trabajos en zonas forestales y otros no incluidos en la memoria. El Ministerio Público, a cuya acusación se ha unido la Abogacía del Estado, reparte entre los cinco acusados los delitos contra la Hacienda Pública y de malversación de caudales públicos, de los que declara responsable civil subsidiario al Ayuntamiento de Albolote, una localidad de 10.000 habitantes situada en el cinturón de la capital. La Audiencia de Granada ha señalado cuatro días para el desarrollo del juicio por el elevado número de testigos requeridos.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 9 de septiembre de 1999