NEGRITASEstá claro, a nadie le gusta enseñar lo negativo. No se trata de mentir sino de sacarle partido a los datos positivos que rodean nuestra realidad. Por ejemplo, los váteres de La Mojonera, municipio almeriense del poniente, han levantado un gran revuelo en la comarca de forma gratuita y desagradable. El alcalde, Manuel Gutiérrez, contrariado por los datos difundidos por algunos medios de comunicación, se plantea estos días iniciar acciones legales contra las empresas periodísticas que metieron la pata. La información "malinterpretaba" los datos de un estudio que revelaba que el 27% de los domicilios acogidos a programas de infravivienda no cuentan con determinados servicios higiénico-sanitarios, como un retrete. De ahí a decir que el 30% de las viviendas del pueblo no tiene váter, hay un trecho. Se entiende pues, la "humillante" imagen ofrecida del pueblo que "fuerza" al primer edil a no escatimar la vía judicial. Nada que ver con la imagen dada por el presumido buque de lujo M/S Rotterdam que, durante su crucero por el Mediterráneo, hizo escala en Almería el fin de semana. ¿Cuántos váteres tendría el barco teniendo en cuenta que, de las 2.200 personas abordo, 1.600 eran pasajeros y 630 tripulación? También puede presumirse de humildad y pragmatismo, como hacía en días pasados el presidente de la Asociación Almería 2005, Manuel Maldonado, cuya sociedad inicia los trámites de disolución con la visita, mañana, del presidente del COE, Alfredo Goyeneche. Maldonado destacó que la consecución de los Juegos Mediterráneos para Almería ha supuesto un coste de 250 millones de pesetas en cuatro años. Algo que nadie cree fuera de la ciudad. Quien no parece tener tanto recato en el bolsillo es el Polideportivo Almería. El presidente del club rojiblanco, José Guijarro, acaparaba la portada de un diario local el domingo anunciando que pedirá ayuda al mismísimo Jesús Gil para el Poli Almería. Guijarro, que se caracteriza por presumir de sinceridad y de patriotismo local a ultranza, ha solicitado una entrevista personal con el alcalde de Marbella para salir airoso de la desproporción existente entre el presupuesto de su club y el número de abonados. "¿Le importaría a la gente que Jesús Gil se encargue del Poli si lo lleva a Primera División?", le espetaba a un periodista de un canal de televisión privado. La pregunta, que se presume retórica en esta crónica, libra a quien la lea de buscar respuesta. MARÍA JOSÉ LÓPEZ DÍAZ
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 9 de septiembre de 1999