El secretario general de Esquerra Republicana, (ERC), Josep Lluís Carod-Rovira, exhortó ayer a los antiguos votantes del PSUC y a los de Iniciativa per Catalunya (IC) a que voten en los comicios autonómicos del 17 de octubre a los republicanos. Carod justificó esta petición en el hecho de que IC ha decidido presentarse coligada con los socialistas en Lleida, Girona y Tarragona, lo cual, según el líder independentista, supone la desaparición de la formación ecosocialista del mapa político catalán.
Carod-Rovira, que ayer se trasladó a Montblanc (Conca de Barberà) para presentar el eje programático de su campaña, negó que la coalición Partit dels Socialistes-Ciutadans pel Canvi-Iniciativa per Catalunya vaya a restarle votos en las circunscripciones de Tarragona, Lleida y Girona, sino que de forma contraria considera que la firma del pacto supone para la fuerza republicana un margen más amplio de maniobra, al convertir a ERC en "la única fuerza catalana de izquierdas". El líder independentista repitió su máxima de que la bipolarización existente entre Convergència i Unió (CiU), que representa el "sistema caciquil", y la coalición de socialistas con Iniciativa, que supone "la aristocracia de izquierdas de las clases altas de Barcelona", únicamente puede beneficiar a los republicanos. Al ser preguntado por la política de pactos después del 17 de octubre, Carod-Rovira se manifestó dispuesto a apostar por un acuerdo amplio entre CiU, el PSC y ERC. Las declaraciones de Carod-Rovira sobre la desaparición de Iniciativa per Catalunya fueron replicadas nuevamente por el máximo dirigente de la formación progresista, Rafael Ribó, quien además de acusar al republicano de tratar de engañar al electorado -porque, precisó, "Iniciativa va a mantener su programa y sus candidatos"-, recordó que ha sido precisamente en el Ayuntamiento de Montblanc donde ERC ha permitido, con sus votos, que gobierne CiU. En este sentido, Ribó, que ayer viajó a Tarragona para presentar de forma oficial a Dolors Comas como candidata de su formación, retó a los republicanos a que definan claramente cuál será su política de pactos tras las elecciones. Rafael Ribó tuvo también duras palabras por las críticas de CiU a la coalición parcial del PSC con IC. Tras recordar que CiU precisamente está formada por dos partidos, afirmó que los dirigentes nacionalistas desconocen la cultura de coalición y por eso la critican, "porque Convergència se ha comido a la formación minoritaria [Unió]."
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 9 de septiembre de 1999