Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los expertos aseguran que no se producirá una gota fría este año

Con datos de años pasados, los expertos en meteorología se muestran confiados en que este año la temida gota fría (lluvias torrenciales en el Mediterráneo) no se producirá. Jorge Olcina, profesor del Instituto de Geografía de la Universidad de Alicante y una autoridad en el campo de la predicción climática, señala que "nunca se ha registrado una gota fría en un año seco". Las lluvias torrenciales en septiembre suelen llegar tras un año de precipitaciones regulares. En lo que llevamos de 1999 ha llovido muy poco en la Comunidad Valenciana. En Alicante han caído 84,2 litros por metro cuadrado de enero a junio. En 1997, año en que se produjeron las últimas inundaciones en la capital, la cifra anual fue de 568,5 litros. En la provincia, donde más agua ha caído ha sido en Dénia. De enero a junio se registraron 153 litros por metro cuadrado, mientras que en 1997 llovieron 912,9. La incidencia de "El Niño" Los avances tecnológicos y las investigaciones permiten a los meteorólogos ajustar cada vez más sus previsiones. Ya se han identificado algunas circunstancias que suelen desembocar en una gota fría. Se ha detectado, por ejemplo, que coincide con episodios del fenómeno atmosférico conocido como El Niño. "Parece que hay cierta relación con la actividad de El Niño en el Pacífico y las lluvias torrenciales en el Mediterráneo", ilustra Olcina. También existe una explicación científica para que la gota fría llegue por estas fechas. Ello se debe al calentamiento del mar en verano. "La evaporación del agua del mar es la materia prima de las gotas frías", dice Olcina. En la última semana del mes de agosto, el mar se encontraba a 27 grados centígrados y ayer había descendido hasta 25,5. El peligro persiste hasta mediados de octubre, cuando la temperatura del mar desciende definitivamente. Pero hay algo que todavía escapa a la medición de los científicos, y es dónde va a llover exactamente en la Comunidad Valenciana. "El misterio está en la focalización de las lluvias torrenciales, que es el gran aspecto que falta por predecir de la meteorología mediterránea", reconoce Olcina. El profesor explica que las nubes que cubren esta parte del planeta "están muy cargadas de energía y son muy anárquicas". El 30 de septiembre de 1997 cayeron 273 litros por metro cuadrado en la ciudad de Alicante. En todo el siglo XX, jamás había llovido tanto en un solo día sobre la capital. En la vecina San Vicente, sin embargo, el pluviómetro tuvo mucho menos trabajo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 9 de septiembre de 1999