El Gobierno revisará la previsión de crecimiento económico para este año. Así lo anunció ayer la secretaria de Estado de Comercio, Turismo y Pymes, Elena Pisonero. El argumento para elevar la previsión desde el 3,5% hasta el 3,6% o el 3,7% es la mejora del comercio exterior en el primer semestre del año "por encima de lo previsto" y las perspectivas para el segundo. El Gobierno, que había rebajado desde el 3,8% al 3,5% el crecimiento previsto en los Presupuestos, vuelve a emitir señales de optimismo. La mejora del PIB se ve emborronada por el previsible cambio al alza del objetivo de inflación, que es del 1,8%.
La mejora de la previsión del crecimiento económico es un buen dato para comenzar el curso e incorporarlo a la precampaña electoral. La encargada de anunciarlo fue la responsable de Comercio, Elena Pisonero, en la presentación de la balanza comercial en el primer semestre. En ese periodo el déficit comercial (diferencia entre exportaciones e importaciones) se situó en 2,281 billones de pesetas, un 56,3% superior al mismo periodo del año anterior. Las importaciones alcanzaron 10,720 billones de pesetas (aumento del 8,6%), y las exportaciones, 8,439 billones de pesetas (aumento del 0,3%). En el primer trimestre había caído el 0,1% sobre el mismo periodo de 1998. Según explicó la secretaria de Estado, eliminando la evolución de los precios, el avance de las exportaciones fue del 3% y el de las importaciones del 13%. Esta diferencia de 10 puntos entre ambas tasas a favor de las importaciones apunta a una aportación negativa de la demanda externa al crecimiento del producto interior bruto (PIB) del citado periodo, aunque es menor que la prevista inicialmente por el Gobierno. Pisonero recalcó que hasta junio el crecimiento del 3% (sin inflación) supone que la exportación creció en torno a dos puntos por encima del crecimiento del comercio mundial.
Solamente en el mes de junio,las ventas al exterior se situaron en 1,592 billones de pesetas, con un aumento del 6,3%. Las importaciones, por su parte, fueron de 1,996 billones, con un incremento del 11,6%. El déficit comercial de junio fue de 404.500 millones de pesetas, un 38,7% sobre el mismo mes del año anterior.
El tirón del turismo
Elena Pisonero se mostró optimista sobre la evolución del comercio exterior en el segundo semestre y espera que estos datos se vean apoyados por la mejora de la balanza de servicios. En este sentido, informó que el sector turístico sigue marcando cotas históricas al crecer el número de turistas el 11,3% al finalizar el pasado mes de julio. Hasta final de ese mes han entrado en España un total de 28,8 millones de turistas. El saldo del turismo hasta final de mayo ascendió a 1,4 billones de pesetas, con un incremento del 15% sobre el mismo periodo del año anterior. Por sectores, destacan las exportaciones del sector automovilístico, con un aumento del 6,9% hasta junio, ,y el de bienes de equipo, con el 1,6%. En el otro lado se encuentra el sector agroalimentario, con un retroceso del 3,2%. Durante junio las exportaciones al sureste asiático, una de las zonas que más fuertemente sufrieron la crisis y las compras exteriores, subieron el 9,4%. Sin embargo, las ventas a Latinoamérica cayeron en junio el 15%.
Pero, tras los datos del comercio exterior, la secretaria de Estado echó un jarro de agua fría al reconocer una posible revisión del índice de precios al consumo previsto (1,8%). La presión que ejercen los productos petrolíferos, que han aumentado en los últimos meses el 22,7%, es la razón principal para retocar al alza una cifra que ya se situaba en el 2,2% a final de julio en comparación interanual. El precio del barril del petróleo brent mantiene desde el pasado mes de abril una escalada imparable que le ha llevado a más de 22 dólares por barril. Algunos expertos calculan que el IPC de agosto se situará en el 2,3%, y el servicio de estudios del BBV estima que el presente año acabará con una inflación del 2,6%, es decir, ocho décimas por encima de lo establecido en los Presupuestos Generales del Estado para 1999.
Pisonero dijo que el Gobierno esperará a conocer la evolución del IPC de agosto para dar sus nuevas previsiones y si tendrá repercusión en los presupuestos generales para el 2000. Asimismo, apuntó que podrían estudiarse nuevas medidas contra la inflación como las que se aprobaron en el pasado mes de abril.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 9 de septiembre de 1999