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Reportaje:

Empresarios con dinero buscan internautas con ideas

La comunidad virtual y financiera madrileña se junta cada 'primer martes'

El 80%, corbatas; 1%, faldas; resto, otros. La primera cita para juntar en Madrid a "emprendedores y empresarios" de Internet se saldó con éxito de público, aunque, todavía, la madrileña calle de los Peligros no es Silicon Valley. Las reuniones de internautas y financieros nacieron el pasado octubre en un bar del Soho londidense, en un intento por copiar el dinamismo económico del valle californiano. La promotora Julie Meyer se dedicó a citar en un bar a sus amigos y a los amigos de sus amigos. Medio centenar de personas hablaron de Internet y las ganas de hacer algo. Se trataba de poner en contacto las ideas y el dinero y quedaron para el primer martes de cada mes. Los británicos han celebrado ya 11 reuniones, y en el bar londinense ya no se cabe. La lista de espera es mayor que la de asistentes. En la City no eres internauta de pro si no entras en el bar de Julie. La lista europea ya sube a 3.000 personas, y a Julie le llegan ofertas para que su poder de convocatoria y su web (www.firsttuesday.co.uk) se transformen en una sociedad cotizada en Bolsa. De momento, el martes pasado la cita se extendió por 14 ciudades europeas, desde Helsinki a Madrid. Y al próximo First Tuesday se unirán Tel Aviv, Tallin y Moscú, en un fenómeno que el mismo martes ocupó espacio en la portada del diario económico The Wall Street Journal. A las ocho de la tarde del martes, en la madrileña calle de la Virgen de los Peligros, centenares de ejecutivos aguardaban pacientemente en la calle. "Muchas corbatas", fue el comentario de un asistente con corbata.

Mensaje misterioso

Quien más, quien menos había recibido en su ordenador un e-mail con un mensaje misterioso. Más parecía una convocatoria de jugadores de la pirámide que para empezar a ser Bill Gates. "First Tuesday es una reunión informal", decía el mensaje, "donde se reúnen emprendedores, empresarios, profesionales del sector capital riesgo y diversos asesores con intereses en la industria New Media y/o Internet". Las copas eran gratis, pero el mensaje cibernético avisaba al futuro invitado de los riesgos del abuso: "El patrocinio tampoco es exclusivo (pero necesario porque alguien tiene que pagar los costes). En las siguientes reuniones se espera que participen otros".

Las copas las pagó Nicolás Merigó, patrocinador de la cita y que trabaja en el fondo de capital riesgo de BSCH. Junto a él también apoyaron ejecutivos internautas como Gonzalo Rodríguez, de la consultoría McKinsey; José María García (Netjuice), la firma dedicada exclusivamente a lanzar negocios por Internet, y Marcelino Elosúa, de Consejeros Empresariales, entre otros. El objetivo era el mismo de Londres: poner en contacto a la comunidad internauta, tan falta de relaciones físicas.

En el bar MAD se intercambiaron tarjetas los internautas con una idea y los empresarios con dinero, sin discriminar a quien acudiera con las dos cualidades. La primera cita fue parca en experiencias. Lo fundamental era verse las caras, pasarse e-mails y webs.

El responsable de Demasiado.com narró la peripecia para poner en marcha un negocio en Internet. Le escuchaban representantes del portal suramericano Yupi y de la telefónica Jazztel y los de Villanos.com, o el editor de La Brújula, Mikel Amigot. El micrófono no se volvió a enchufar. Nadie más expuso sus ideas, aunque quien más, quien menos confesaba tener un business plan en el ordenador de casa.

Ayer, miércoles, Merigó se encontró con la resaca. A su ordenador habían llegado varios mensajes pidiendo cita para contarle una idea y pedir financiación. "Es el comienzo. El próximo First Tuesday será más y mejor".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 9 de septiembre de 1999