El Grupo Independiente Liberal (GIL), liderado por el alcalde de Marbella, Jesús Gil, quiere auditar las cuentas del anterior Gobierno ceutí, presidido durante los últimos tres años por Jesús Fortes, del PP. De esta manera, Antonio Sampietro, líder del GIL en esta ciudad autónoma y presidente gracias al voto de la tránsfuga Susana Bermúdez, que se pasó del PSOE al Grupo Mixto, pretende sacar a relucir lo que él llama "irregularidades" en la gestión del presupuesto municipal, que asciende a unos 22.500 millones de pesetas anuales. Sampietro asegura que el estado de las cuentas de la ciudad es "alarmante" y que se ha "malgastado" el dinero.
PP: hay superávit
En contra de estas insinuaciones del GIL, el ex consejero de Economía del Partido Popular, Juan Jesús Vivas, ha aportado todos los datos oficiales para demostrar que no sólo las arcas no están vacías, sino que, muy al contrario, existe un superávit de 4.300 millones depositados en distintas entidades bancarias, así como una recaudación de arbitrios que ha superado en trescientos millones las previsiones de ingresos. Vivas es un técnico ligado desde siempre a la Consejería de Economía, y que sólo poco antes de las últimas elecciones fue incluido en las listas del PP. "La economía está saneada, equilibrada y es solvente, sobre todo como consecuencia de las medidas que emprendimos para recuperarnos del déficit de ejercicios presupuestarios anteriores", comentó Vivas.
Las cuentas municipales han sido el centro del primer enfrentamiento serio entre el Gobierno del GIL y la oposición, formada por el PP, los musulmanes localistas del PDS y el único diputado del PSOE, tras el pase de Bermúdez al Grupo Mixto.
Sampietro ha encontrado una curiosa manera para cerrar este asunto. Además de auditar la gestión del PP, ha anunciado que no contestará a ninguna pregunta más de la oposición sobre el estado de las cuentas municipales.
Pero precisamente la ligereza con la que los miembros del GIL acostumbran a tratar las arcas de los ayuntamientos en los que gobiernan es uno de los temas que más preocupan a la oposición, sobre todo después de comprobar los desmanes del GIL en Estepona (Málaga), por lo que es de esperar que este tipo de preguntas se sigan produciendo.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 9 de septiembre de 1999