El fiscal Ignacio Peláez solicitó ayer a la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional que suspenda la ejecución de los requerimientos hechos por el juez Baltasar Garzón al ministro de Asuntos Exteriores, Abel Matutes, el 3 de agosto y el pasado sábado, en relación con un posible arbitraje sobre el caso del ex dictador chileno Augusto Pinochet. Garzón había preguntado al ministro si era cierto que había pasado información al Gobierno chileno sobre el proceso que el magistrado español instruye contra Pinochet por delitos de genocidio, terrorismo y torturas, según había declarado el propio Matutes. El magistrado le recordaba que el proceso en cuestión es secreto para todos aquellos que no sean parte en el mismo.
Garzón preguntaba también si se había recibido alguna comunicación del Gobierno chileno sobre la eventual celebración de un arbitraje para conseguir la anulación de la demanda de extradición y, en caso afirmativo, solicitaba una copia de la misma. También preguntaba si alguna autoridad española había solicitado dictamen del Consejo de Estado sobre el arbitraje.
Matutes no ha contestado a los requirimientos del juez, y el fiscal, aunque ya había recurrido, ha pedido ahora a la sala que se suspendan hasta que se resuelva sobre el fondo de la cuestión. El fiscal entiente, además, que el oficio emprendido por el juez Garzón a Matutes "supuso una interferencia en las competencias propias del Gobierno de la Nación", y recuerda la "trascendencia que ha tomado la decisión recurrida que adoptó el Juzgado".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 9 de septiembre de 1999