El programa de fiestas de Meco invitaba a los vecinos a la suelta del gorrino en la plaza de la Constitución a las ocho de la tarde de ayer. "Se soltará un cerdo, que será el premio del que consiga cogerlo", dice el programa. Por ello, la Dirección General de Agricultura ordenó ayer al Seprona "paralizar este espectáculo" por infringir la Ley de Animales Domésticos. El Ayuntamiento (gobernado por PP e independientes) replica que un bando municipal ordenó hace unos días no celebrar el espectáculo. Lo sustituyó por una cucaña. ¿El premio para el ganador? Un jamón.
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Las fiestas de Meco (4.700 habitantes) han comenzado con polémica. En el programa de festejos se incluía ayer la celebración de la denominada suelta del cerdo, un espectáculo que consiste en perseguir un gorrino por la plaza del pueblo. Para que los participantes tengan mayores dificultades en atraparlo, se le suele engrasar. El animal, asustado, huye continuamente hasta quedar agotado. Un alto cargo de la Dirección General de Agricultura manifestó ayer que la suspensión de este festejo en Meco se llevó a cabo ayer por "el maltrato" al que se somete al animal, lo que está expresamente prohibido por el artículo 4 de la Ley de Animales Domésticos.
La concejal de Festejos de Meco, Raquel García, dio ayer una versión diferente de los hechos. La edil aseguró que el espectáculo fue propuesto al Ayuntamiento por una peña del pueblo. "Sin darnos cuenta se incluyó en el programa de festejos. Pero cuando lo vimos, hicimos una consulta con Medio Ambiente, que nos dijo que era ilegal. Hace unos días se ha firmado un decreto notificando que el acto quedaba prohibido y pusimos bandos por todo el pueblo". El espectáculo ha sido sustituido por una cucaña. A su ganador se le entregará un jamón.
Por otra parte, el nuevo equipo de gobierno de Galapagar, presidido por Manuel Cabrera (PSOE), ha suprimido del programa de las fiestas las vaquillas del aguardiente a petición de ecologistas y vecinos, informa Efe. El alcalde afirma: "Desde hace tiempo veníamos solicitando la supresión de la suelta de las vaquillas en la madrugada porque, aunque no se maltrataba a los animales, los participantes no iban en las mejores condiciones y podrían sufrir algún percance".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 9 de septiembre de 1999