El Gobierno vasco dedica cada año 500 millones de pesetas a mantener y reponer su parque móvil. Según un informe de fiscalización del Tribunal Vasco de Cuentas Públicas (TVCP), el parque está integrado por 3.331 vehículos, de los cuales 2.662 están asignados a la Ertzaintza. La mayor parte de los 500 millones se van en la adquisición de vehículos para reponer los que se han quedado viejos. La vida media de los coches no policiales de la Administración ronda los ocho años y el 53% de los 669 vehículos que componen esta flota tiene una antigüedad inferior a cinco años. La reparación y puesta a punto de cada coche supone un desembolso medio anual de 71.300 pesetas. Su principal misión es trasladar a los altos cargos del Gobierno. El TVCP no ha encontrado anomalías de trascendencia en su inspección, pero sí ha realizado algunas críticas y varias recomendaciones a la Administración. El órgano fiscalizador censura la ausencia de una normativa que regule el funcionamiento del parque móvil, sobre todo en lo relacionado con los temas de personal. También cuestiona el hecho de que los objetivos del Gobierno se centren en la provisión, mantenimiento de los vehículos y la formación de los trabajadores, y no en mejorar la gestión del parque. Así, considera que "no se realiza un control" de los kilómetros recorridos por los vehículos asignados a los departamentos del Gobierno y a los organismos autónomos, por lo que "no se pueden obtener datos sobre la utilización de los mismos".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 9 de septiembre de 1999