La autovía que unirá las dos autopistas vascas, la A-8 y la A-68, por Arrigorriaga empezará a construirse a finales de año, después de que la Diputación vizcaína haya adjudicado la primera fase de las obras por un importe de 1.503 millones de pesetas. El enlace actual, de apenas tres kilómetros de longitud, tiene un solo carril en cada sentido y semáforos -los únicos existentes en el corredor europeo entre París y Lisboa- en las localidades de Arrigorriaga y Zaratamo que provocan grandes atascos durante las épocas vacacionales. La conclusión definitiva deberá esperar, sin embargo, al menos cuatro años. En esta primera fase, los trabajos se centrarán en sustituir los semáforos por una rotonda y habilitar nuevos accesos a Arrigorriaga y Zaratamo. Las obras durarán 18 meses. Cuando termine esta fase se abordarán las otras dos, que acometerán el desdoblamiento de la calzada hacia el nudo de Basauri y, posteriormente, en dirección a la autopista A-68, con una inversión prevista de 1.575 y 1.839 millones de pesetas, respectivamente. Un portavoz foral se mostró confiado en la conclusión de los trabajos para finales del año 2003, por lo que los problemas de tráfico aún proseguirán en los próximos años. Actualmente, durante los meses estivales esta carretera soporta el paso de más de 500.000 vehículos, el 80% de ellos emigrantes procedentes de Francia que regresan a sus lugares de su origen.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 9 de septiembre de 1999