La anhelada revitalización del entorno de Pasajes, la zona más deprimida de Guipúzcoa y una de las más castigadas por el paro del País Vasco, comienza a ver la luz. El último consejo de diputados de Guipúzcoa, celebrado este martes, aprobó iniciar los trámites de expropiación de los terrenos de Molinao, situados junto a la bahía pasaitarra, cuyo coste en indemnizaciones se ha calculado en 1.100 millones de pesetas (6,6 millones de euros). Esta operación expropiatoria, según informó ayer el diputado general de Guipúzcoa, Román Sudupe, permitirá al Ayuntamiento de Pasaia ejecutar un plan de regeneración urbanística e industrial en un emplazamiento que actualmente está ocupado por pabellones industriales, la mayoría de los cuales está en desuso y presenta un estado ruinoso. El plan interinstitucional para conseguir su regeneración urbanística e industrial de Pasaialdea, aprobado el pasado mes de diciembre, requiere de una inversión global de 3.285 millones de pesetas (19,7 millones de euros) en los próximos cuatro años y compromete financieramente a los gobiernos central y vasco y a la Diputación guipuzcoana. Aunque se trata de un programa orientado a muchos años vista, Sudupe señaló que esta medida es el "inicio de su recuperación". Los trámites expropiatorios que se seguirán tienen como propósito favorecer la reconversión de "zonas industriales obsoletas enclavadas en el área urbana" y crear "nuevos espacios libres y ajardinados de calidad en la margen derecha de la ría" que desemboca en la bahía de Pasajes. Sudupe aseguró que la eliminación de estos pabellones, que no están recogidos en la ordenación de las Normas Subsidiarias municipales, permitirá también la recepción de nuevas empresas, lo que incidirá favorablemente en la reindustrialización de Pasaialdea, el enclave más degradado de Guipúzcoa, con un paro del 13%, cuatro puntos por encima del promedio en esta provincia. La compra de los terrenos es el primer paso importante para revitalizar a una comarca que agrupa a las localidades de Pasaia, Rentería, Lezo y Oiartzun.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 9 de septiembre de 1999