Cientos de empleadas de la compañía Ford se repartirán un fondo creado por la empresa fabricante de automóviles para indemnizar a las trabajadoras que puedan demostrar que han sufrido acoso sexual en la compañía. Los 7,75 millones de dólares (1.200 millones de pesetas) que la compañía ha aceptado pagar pondrán fin a una cascada de demandas por acoso sexual en las dos plantas que la compañía tiene en Chicago. La creación del fondo de indemnización materializa el acuerdo de la dirección de Ford con las autoridades federales. La llamada Comisión de Igualdad de Oportunidades en el Empleo ofreció a Ford esta posibilidad a cambio de un "blindaje" ante futuras demandas individuales, lo que en la práctica significa un reconocimiento de culpa por parte de la empresa.
Varias mujeres habían denunciado acosos sexuales sistemáticos a las empleadas de las fábricas de Ford en Chicago, ante la pasividad o incluso connivencia de quienes podían evitar los hechos. Ford despidió hace meses a los directivos que lo permitieron e intentó cerrar con ello la polémica. Sin embargo, una comisión federal investigó las denuncias y descubrió que entre 700 y 900 trabajadoras de dos fábricas decían haber sufrido algún tipo de acoso sexual, que en la mayoría de los casos era verbal.
Ahora, un comité decidirá qué trabajadoras reciben la indemnización y qué cantidad. El comité estará formado por un delegado de la comisión, otro del fabricante de automóviles y un tercero acordado por las dos partes. En el acuerdo se exige una mayor presencia de mujeres en cargos directivos. También se aclara que aquellos que detecten casos de acoso sexual y no hagan nada por evitarlos no podrán ser ascendidos ni recibir ningún tipo de bonificación en sus sueldos.
El vicepresidente de Ford, James Padilla, presentó el acuerdo como la prueba de que "el acoso sexual deja de existir en todas nuestras instalaciones". La presentación del acuerdo fue interrumpida por una trabajadora de Ford que exigió una disculpa pública por parte de la empresa. Suzette Wright aseguró que sufrió acoso sexual desde su primer día de trabajo en 1993. El directivo de Ford aseguró que "si uno solo de nuestros empleados se ha sentido en un entorno en el que no se le haya tratado con absoluta dignidad, pedimos disculpas".
El acuerdo con Ford es el segundo de este tipo en EE UU después del que se firmó con los responsables japoneses de Mitsubishi, que hacía referencia a denuncias similares en una factoría americana. Esa compañía tuvo que pagar 34 millones de dólares (5.300 millones de dólares) hace tres meses. Ford, segundo fabricante mundial de automóviles, es la primera compañía estadounidense que debe indemnizar a sus trabajadores por estas acusaciones.
Ford tiene en torno a 370.000 empleados en todo el mundo. El fondo de 7,75 millones de dólares representa el 0,3% de sus ingresos en el último trimestre.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 9 de septiembre de 1999