Sin entrar en polémica directa con las televisiones privadas, el director general de RTVE, Pío Cabanillas, dijo ayer: "No somos ni seremos lo que no les compense a los demás", en el contexto de la presentación de la oferta de programas de la radio y la televisión estatales para la próxima temporada. Cabanillas habló de conservar el liderazgo de la audiencia y de cumplir, al mismo tiempo, con la obligación de ofrecer un servicio público. Recordó que TVE tiene la voluntad de cumplir con la función de ser "motor de la industria cinematográfica en España" y altavoz para la difusión de la cultura. Pero "no renunciaremos tampoco al entretenimiento", precisó. "Queremos acercarnos a un modelo de televisión pública que siempre he defendido y que se consolidará en el futuro".
Cabanillas siempre se ha remitido al Parlamento como el órgano que ha de definir, en última instancia, lo que debe de ser la televisión estatal. Su gestión fue elogiada expresamente por el presidente de Tele 5, Alejandro Echevarría, durante el acto de presentación del documento en que se pide una rectificación radical de la financiación atribuida a RTVE y a las televisiones autonómicas. Pero su concepción de hacer compatibles los programas de servicio público y los de entretenimiento, estos últimos vinculados a la obtención de recursos comerciales, choca con el modelo expresado por los operadores privados, que conciben el futuro en el sentido de que la televisión pública no debe entrar en lo que los ciudadanos ya obtienen gratuitamente "del mercado".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 9 de septiembre de 1999