Algunas recomendaciones al Gobierno andaluz cayeron en saco roto. El anteproyecto de ley consagraba un artículo a la regulación de las "declaraciones de interés turístico nacional de Andalucía"; el Consejo Consultivo entendió que tal denominación confundía sobre "el alcance territorial" de fiestas, centros y zonas y recomendó dejarlo en "interés turístico de Andalucía". Los socios de Gobierno (socialistas y andalucistas) ignoraron la sugerencia y el proyecto de ley aprobado deja a cargo de la Consejería competente en materia turística (ahora en manos del PA, de ideología nacionalista), la declaración de "interés turístico nacional de Andalucía" para aquellas fiestas o acontecimientos que supongan "una manifestación y desarrollo de los valores propios y de tradición popular".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 12 de septiembre de 1999