Un golpe perfecto, sin armas, sin despeinarse. La policía rusa acusa al ex banquero Sigarev de planear desde dentro la quiebra fraudulenta del Novbisnessbank, al conceder créditos falsos a empresas ficticias. Un informe policial cifra en 73 millones de dólares (más de 10.900 millones de pesetas) el botín obtenido por el nuevo rico marbellí.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 12 de septiembre de 1999