Los 11 presos puertorriqueños acusados de conspiración, a quienes el presidente estadounidense Bill Clinton concedió el pasado jueves la libertad gracias a una facultad de su cargo, comenzaron ayer a salir de las prisiones en las que cumplían condena. Carmen Valentín (en la foto, con una bandera), una de las cuatro mujeres presas, dijo ayer que no renunciarán a la independencia de Puerto Rico.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 12 de septiembre de 1999