M. G. B., una niña de 13 años, se quemó el viernes por la noche la cara, el cuello y la mano derecha al encender un mechero junto a un saco de abono en descomposición, lo que provocó una explosión. Los gases que había en el interior deflagaron e hirieron a la menor, según informó ayer un portavoz del Samur. Los hechos ocurrieron alrededor de las 22.30 en la calle de la Conciliación (Villaverde), cuando los niños estaban construyendo una cabaña con ramas y cartones. La menor acercó al saco de abono un mechero encendido, lo que provocó la combustión del gas metano desprendido por los restos del fertilizante. La pequeña sufrió quemaduras de primer grado en la cara, el cuello y la mano derecha. Una ambulancia trasladó a la herida a la unidad de quemados del hospital de Getafe, donde quedó ingresada.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 12 de septiembre de 1999