A cuatro días de la inauguración del Festival Internacional de Cine de San Sebastián, la maquinaria de organización no descansa ni el fin de semana. El trabajo afecta a las tripas del festival y se ve en las calles donostiarras. Ayer, como se contempla en la fotografía, se colocaban a orillas del Urumea los carteles de los patrocinadores oficiales del certamen. Del 16 al 25 de septiembre se verán los frutos de un año de preparativos, con la proyección de casi dos centenares de películas en las diferentes secciones del festival, incluida Zabaltegi, que se ofrecerá en las flamantes intalaciones del Kursaal.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 12 de septiembre de 1999