"Aunque por el tiempo empleado (unos 20 minutos), una regata puede ser comparable a una prueba de 5.000 ó 10.000 metros de atletismo, el componente de fuerza que desarrolla hace que se acerque más a la prueba de maratón", afirma Eugenio Fernández, técnico de la Federación Vasca de Remo. Sin embargo, en su opinión, el deportista que mayores similitudes generales guarda con el remero es el atleta de decatlón. Cuando hoy concluya la bandera de La Concha, cada remero habrá perdido entre dos y tres kilos de peso y habrá movido con su remo aproximadamente unos 30.000 kilogramos de agua. A un ritmo de 40 paladas por minuto, la trainera (compuesta por 13 bogadores) entrará en la baliza acumulando unas 800 paladas. "La fuerza que desarrolla cada palada se puede estimar en unos 35-50 kilogramos, dependiendo de los reglajes que se pongan en la trainera y remos" afirma Fernández, "y también influirán en su desarrollo la mayor o menor anchura de las palas". Así, la trainera puede haber movido en el transcurso de la regata un peso global aproximado de unos 400.000 kilogramos, que se habrán repartido los 13 bogadores que la componen (junto al patrón). Pero no sólo habrán movido el agua, sino que habrán transportado durante las tres millas de recorrido una embarcación que debe pesar como mìnimo 200 kiogramos, a los que habrá que añadir el peso de los integrantes de la misma, es decir unos 1.000 kilogramos más. Todo un ejercicio de decatlón sobre el agua.
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* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 12 de septiembre de 1999