El ministro de Exteriores del Reino Unido, Robin Cook, advirtió ayer a su homólogo chileno, Juan Gabriel Valdés, de que "no hay posibilidad de interferencia" de su Gobierno en el proceso de extradición del general Augusto Pinochet abierto en Londres, según informaron fuentes diplomáticas británicas. Ambos se entrevistaron durante su estancia en Nueva York con motivo de la 54ª Asamblea General de Naciones Unidas. Posterioremente, Valdés declaró a la prensa chilena que Cook le informó de que es legalmente imposible que, por razones humanitarias, Pinochet sea enviado a Chile antes del juicio sobre su extradición a España, que se inicia el próximo día 27 en un tribunal londinense.El ex dictador está detenido en Londres desde hace casi un año por orden del juez español Baltasar Garzón, quien solicitó su extradición para juzgarlo por violaciones de los derechos humanos cometidos durante el régimen militar (1973-1990). Valdés entregó a Cook un informe médico sobre la salud de Pinochet, solicitado por su Gobierno , cuyo contenido es "reservado".
Londres ha reiterado que no tomará en cuenta los aspectos humanitarios del caso mientras los tribunales no se hayan pronunciado.
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* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 22 de septiembre de 1999