El secretario general de la Federación Socialista Madrileña (FSM), Jaime Lissavetzky, calificó ayer de "razonable" la subida que se plantea realizar en el sueldo de los concejales en el Ayuntamiento. Sin embargo, considera indispensable que se abra un debate sobre incompatibilidades para acabar con el exceso de dietas que cobran los ediles.Lissavetzky señaló que ha hablado sobre el tema con la portavoz de PSOE-Progresistas en el consistorio, Cristina Narbona. "Y esta equiparación entre los distintos concejales me parece razonable, es bueno que haya debate y transparencia sobre lo que ganan los responsables políticos", agregó. Sin embargo, el secretario socialista anunció que potenciará dentro del seno de su partido la apertura de un debate sobre las incompatibilidades. "Un prepresentante público debe tener un salario digno, y en el Ayuntamiento existía un estancamiento bastante grande desde hace años. La FSM quiere ser una punta de lanza en el aumento de incompatibilidades en el trabajo político". Resaltó que el 90% de los diputados que integran el grupo parlamentario PSOE-Progresistas desarrolla su cargo con dedicación exclusiva: "No queremos que haya militantes socialistas que estén en dos cargos o en distintas situaciones".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 22 de septiembre de 1999