La Guardia Civil ha detenido a dos vecinos de Catarroja acusados de cometer un supuesto delito de imprudencia grave durante la funesta despertà de las fiestas del Cristo del pasado sábado. La explosión de un carro de la compra en el que transportaban el material pirotécnico se saldó con la muerte de uno de los festeros, Sergio García, de 17 años, cinco personas heridas y 11 casas de la calle de Colón dañadas. La primera detención se efectuó el pasado martes y la segunda ayer. Tras declarar ante la Guardia Civil, el juez ordenó que los dos detenidos fueran puestos en libertad sin fianza porque no teme que eludan la acción de la Justicia: los dos tienen domicilio conocido en Catarroja y carecen de antecedentes penales. Los investigadores les acusan de imprudencia grave porque eran los únicos habilitados para disparar material pirotécnico de fuerte poder explosivo (como las carcasas que llevaban), pero se mantuvieron pasivos mientras algunos festeros las disparaban. Los agentes creen que la explosión se produjo porque un petardo chocó contra un balcón y cayó dentro del carro de la compra. La Guardia Civil ha contabilizado hasta ahora 60 denuncias por los daños de la explosión.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 23 de septiembre de 1999