El PP gallego pretende mantener su propio organigrama, que incluye la potestad de que su líder, Manuel Fraga, designe a un vicepresidente regional, pese a las indicaciones que le ha transmitido en los últimos días el secretario general del partido, Javier Arenas. El portavoz nacional del PP, Rafael Hernando, insistió ayer en que todas las organizaciones territoriales deben tener la misma estructura, en la que no figura el cargo de vicepresidente. Sin embargo, la ponencia de estatutos que el PP gallego presentará en su congreso otorga a Fraga la facultad de nombrar un número dos y de establecer él mismo sus atribuciones.
La pretensión de Fraga de estudiar la designación de un vicepresidente tras el congreso ha acentuado las diferencias entre la dirección nacional y el PP gallego. Esta aparente disquisición burocrática esconde un pulso sobre el control de la futura sucesión de Fraga, a quien Arenas llamó el lunes para explicarle su deseo de eliminar las vicepresidencias de los organigramas regionales. El proyecto de crear una vicepresidencia en el PP gallego fue adelantado por Fraga después de que se publicase que en agosto había desbaratado una operación para colocar en un puesto similar al ministro de Educación, Mariano Rajoy.Aunque Arenas aseguró que el presidente de la Xunta le había desmentido su pretensión de designar una especie de delfín -versión que ratificaron ayer fuentes de la dirección del PP-, Fraga, malhumorado, insistió el martes en que es una posibilidad que estudiará tras el congreso de los días 1, 2 y 3 de octubre. El presidente de la Xunta desmintió que haya discrepado con Arenas. Este mensaje se repitió ayer desde las direcciones nacional y regional, al tiempo que se ofrecían versiones distintas sobre el futuro organigrama del PP gallego.
Hernando afirmó en Madrid que las organizaciones regionales tienen "autonomía para determinar su modelo" pero opinó que "lo natural y lo lógico es que se traslade a todas la estructura nacional", de la que se han eliminado las vicepresidencias. En cambio, el secretario general del PP gallego, Xesús Palmou, explicó que no ha recibido ninguna "instrucción directa" para variar el proyecto de estatutos que se presentará al congreso regional. Ese reglamento recoge entre las atribuciones de Fraga la de proponer a la ejecutiva el nombramiento de "hasta dos vicepresidentes", que ejercerán "funciones de representación" y cualquier otra que le asigne el líder del partido. Palmou comentó que a esa ponencia de estatutos no se han presentado enmiendas. "Otra cosa es que el presidente use o no esa potestad, pero la idea es que la mantenga", agregó.
A pesar de las fricciones con Fraga y de los conflictos en Extremadura, Baleares y Canarias, Hernando repitió ayer que en su partido "no hay problemas internos" y que las discrepancias entre sus dirigentes son sólo "extrañas disquisiciones de los medios de comunicación" que, a su entender, están haciendo "un esfuerzo imaginativo que nada tiene que ver con la realidad".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 23 de septiembre de 1999