La mediación del exsenador estadounidense George Mitchell en el Ulster podría arrojar resultados hacia mediados de octubre. Tal era ayer la percepción en las filas republicanas en Belfast, centro de nuevos esfuerzos políticos para rescatar el proceso de paz en Irlanda del Norte y formar un Gobierno autónomo con representación de las fuerzas protestantes pro británicas y católicas nacionalistas.El tono optimista de una declaración de Martin McGuinness, número dos del Sinn Fein, el frente político del Ejército Republicano Irlandés (IRA), infundió esperanzas de una fórmula capaz de extraer el proceso del estancamiento en el que se halla desde poco después de su inauguración, hace 18 meses, con la firma del Acuerdo de Viernes Santo. "Mitchell no se va a quedar aquí indefinidamente. Espero que a mediados de octubre deje este asunto bien atado", declaró McGuinness. En medios políticos se afirmaba que, siempre bajo la mediación de Mitchell, Trimble y Adams podrían comenzar a discutir un programa de "desarme sincronizado" a fin de desbloquear el proceso.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 23 de septiembre de 1999