El desplome de una grúa sobre un contenedor de Renfe situado en la terminal de carga de Abroñigal, en Méndez Álvaro, provocó a primera hora de la noche de ayer un escape de hidróxido de potasio, elemento considerado peligroso, tóxico y corrosivo por la Consejería de Medio Ambiente. No produjeron daños personales, según informaron los bomberos. A las 01.00, una nueva grúa intentaba levantar el contenedor y la primera grúa caída.El escape, denunciado por una llamada telefónica al 112 a las 21.30, movilizó a bomberos, policías y Samur, algunas de cuyas unidades acudieron a la zona de Abroñigal para aislar el escape y adoptar precauciones de seguridad mediante el traslado a otro contenedor de su carga. El hidróxido de potasio, conocido como potasa caústica, se emplea en la fabricación de detergentes.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 23 de septiembre de 1999