del PP ha rechazado, con la abstención en el Congreso de una proposición no de ley de condena, la sublevación militar de 1936. Qué gran oportunidad han dejado escapar el partido y el Gobierno popular. Consenso, que hubiese sido el broche de oro en lo que fue la transición a la democracia española, demostrando así la madurez cívica que tuvimos la mayoría de los españoles hace 22 años.No tengamos complejos y llamemos a las cosas por su nombre: lo ocurrido en 1936 fue un golpe fascista contra un Estado de derecho que fue la II República.
La hipocresía ideológica, política y moral nos lleva a unos y a otros a no reconocer, a tener una raquítica e interesada memoria histórica en perjuicio de las libertades democráticas. En 1977, los demócratas españoles tuvimos la serenidad y fuimos lo suficientemente civilizados para hacer un consenso que mirase adelante, hacia el porvenir, perdonándonos los mutuos rencores, procurando, eso sí, no olvidar la historia para así evitar que se repita.
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Seamos lo suficientemente humildes para reconocer nuestros errores y nuestros aciertos en pro de una convivencia verdaderamente humana. Dejando a un lado las verdades absolutas, que no existen, y que ninguna ideología debe hacer su patrimonio.
El Gobierno y su partido político deben reflexionar para que cambien su actitud en su pronunciamiento; de lo contrario, hacen un flaco favor al centrismo y al progresismo que ellos mismos dicen tener.- . .
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 23 de septiembre de 1999