23.15 / Drama / Cinemanía Canal Satélite Digital. Bonjour, tristesse. EE UU, 1958 (95 minutos). Director: Otto Preminger. Intérpretes: David Niven, Deborah Kerr, Jean Seberg.Escenario: La Riviera francesa. Asunto: la joven Jean Seberg no ve con buenos ojos los devaneos de su padre viudo, David Niven, con la muy elegante Deborah Kerr. Aunque así se plantee, como si de un acta notarial se tratara, es difícil contener un mohín de inmisericorde hartazgo. Enorme error. En la mejor tradición de un director que ha sabido como nadie otorgar a sus heroínas un aire de misterioso y profundo cansancio, las creaciones de Kerr y, sobre todo, Seberg consiguen algo más que enamorar. Como Gene Tierney en Laura, Linda Darnell en ¿Ángel o diablo? o Jean Simmons en Cara de ángel, las actrices de Buenos días, tristeza están animadas por el secreto de la lucidez nocturna. Todo discurre suave, desatento, quizá frívolo, y, de improviso, las lágrimas de Seberg ante el espejo anuncian algo que bien podría ser el abismo. Más sencillo: toca entusiasmarse.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 23 de septiembre de 1999