Todos contra Jordi Pujol. Las encuestas aúpan al presidente de la Generalitat y candidato a una sexta victoria consecutiva, y sus rivales atisban ya sus intenciones. Ni el candidato socialista, Pasqual Maragall, ni el independentista, Josep Lluís Carod Rovira, dan crédito a la afirmación de Pujol de que no pactará con el PP en caso de obtener una mayoría relativa. Maragall, además, augura que si Pujol gana volverá a intentarlo en 2003.
El ex alcalde de Barcelona y candidato del Partit dels Socialistes de Catalunya (PSC), Pasqual Maragall, manifestó ayer en Vilanova i la Geltrú (Garraf) que las afirmaciones de Jordi Pujol acerca de que no pactaría con el PP carecen de credibilidad. "¿Se acuerdan de lo que pasó la última vez?", preguntó Maragall a su auditorio. "Dijeron que plantarían cara y al cabo de tres días se fueron al hotel Majestic y pactaron, según ellos, el mejor pacto que se había alcanzado sobre el IRPF, que luego nos ha dado 6.000 millones en cuatro años", explicó.Jordi Pujol se defendió inmediatamente, y lo hizo con un ataque. Si el viernes descartó un gobierno de coalición con el PP y relegó a los populares a un papel político de segunda fila en Cataluña, ayer aseguró en Tortosa (Baix Ebre) que quienes conspiran para recortar la autonomía catalana son precisamente populares y socialistas. El actual presidente de la Generalitat afirmó que CiU no tiene la exclusiva de los pactos con el PP y manifestó que en el Congreso de los Diputados el PP y el PSOE se pusieron de acuerdo reiteradamente para frenar el autogobierno catalán. Su visita por las comarcas del Ebro le sirvió también para recordar los pactos alcanzados en los ayuntamientos de Tortosa y L"Ametlla de Mar, y en el Consejo Comarcal del Baix Ebre, entre populares y las fuerzas de izquierda (el PSC e IC-V) para marginar a CiU pese a ser la fuerza más votada. Pujol insistió en que "la auténtica pinza" es la que forman el PP y el PSC, "partidos de obediencia española".
Maragall atacó a Pujol no sólo por sus relaciones con el PP, sino también por su extraordinaria longevidad política y las interminables elucubraciones sobre su sucesión. En un acto celebrado en Granollers (Vallès Oriental), Pasqual Maragall afirmó que si CiU ganara el domingo próximo, seguirían "cuatro años más dirigidos por una persona que ya ha dicho que no quiere presentarse más y que, seguramente, durante cuatro años no haría nada más que pensárselo otra vez". "Cuatro años más de discutir qué caray pasará en el futuro, quién será el número uno, quién será el número dos", siguió el aspirante socialista.
Sospechas de Esquerra
Josep Lluís Carod Rovira, el candidato de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), también expresó sus sospechas de que, pese a las desmentidas, Pujol tiene previsto apoyarse en el PP. Según Carod, el anuncio de Pujol de que no pactaría con el PP fue simple "estrategia electoral". El político republicano también esgrimió el ejemplo de las anteriores elecciones generales y recordó ayer en la localidad tarraconense de El Vendrell que la misma afirmación se utilizó en 1995 y que CiU acabó pactando con los populares.
Carod Rovira se remontó a 1995 para recordar que el portavoz nacionalista en el Congreso, Joaquim Molins, realizó afirmaciones en el mismo sentido que Pujol, sobre no pactar con el PP, aunque poco después el propio Molins ofreció el voto de CiU a los populares "a cambio de un acuerdo en el que únicamente constaba una referencia a Cataluña: el traspaso de las competencias de tráfico a los Mossos d"Esquadra". El secretario general de ERC aseguró que, tras estos episodios, la afirmación de los convergentes "no tiene ninguna credibilidad".
El líder republicano, tras haber repetido en numerosas ocasiones que el candidato del PP en Cataluña es el propio Pujol, recordó las ocasiones en las que CiU se ha visto obligada a "tapar las vergüenzas del PP" al impedir con sus votos la constitución de comisiones de investigación. PÁGINAS 4 a 8
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 10 de octubre de 1999