El semanario británico The Economist afirma en su último número que en la Administración catalana hay "una sensación de decadencia moral". En un amplio artículo titulado ¿Un nuevo rey?, el semanario señala que aunque el presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, "no ha sido acusado de beneficiarse personalmente (...), parece que a sus amigos les ha ido bastante bien. Varios de sus amigos empresarios están bajo escrutinio de los tribunales", dice el artículo.The Economist afirma que, con todo, "Pujol sigue siendo un formidable oponente", aunque recalca que su principal contrincante, el socialista Pasqual Maragall, "tiene algunas ventajas". "Para empezar", precisa, "muchos catalanes que han apoyado a Pujol sienten que ha permanecido en el poder demasiado tiempo".
Pujol "es consciente de su edad. A sus 69 años, se ha teñido el pelo y ha contratado a un artista de maquillaje para parecer más lozano", destaca el semanario.
De Maragall, el semanario dice que se ha distanciado de los "cansados y problemáticos socialistas españoles para destacar su pedigrí catalán y su reputación de político limpio".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 10 de octubre de 1999