El diario Información, de Alicante, ha tenido la feliz idea de confrontar cordialmente a dos catedráticos, que lo son, respectivamente, de las universidades de Alicante y Elche. Además de los problemas al parecer perennes, como puedan ser la duplicación de las titulaciones con el consiguiente despilfarro de recursos, o el déficit de enseñanzas técnicas, los interlocutores abordaron el asunto más conflictivo que oxida las relaciones entre los citados centros docentes, y que no es otro, como puede suponerse, que la segregación de la Facultad de Medicina a favor del campus de la ciudad de las palmeras. Quedó claro, una vez más, que se trata de una arbitrariedad política, incluso alevosa y sujeta al fallo del Tribunal Constitucional. ¿Pero ha de ser y para siempre la manzana de la discordia entre ambas instituciones? Los profesores se inclinan por el diálogo y la colaboración, que sólo serán posibles si los políticos dejan de incordiar y manipular, proyectando la imagen de que una universidad viste los colores del PP y otra los del PSOE.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 10 de octubre de 1999