Correos y Telefónica sufrieron ayer de nuevo el ataque de los violentos contra instalaciones de ambas compañías en el País Vasco. La primera de las agresiones se produjo en torno a las dos y cuarto de la madrugada, cuando un grupo de personas colocó en la puerta de entrada de las oficinas de Telefónica, sitas en la calle de Andra Mari de la localidad vizcaína de Galdakao, un artefacto explosivo casero compuesto por tres botes de aerosol y un producto expresamente preparado para iniciar la explosión.El estallido del artefacto causó daños materiales en los cristales de entrada del edificio, que quedaron resquebrajados como consecuencia de la explosión.
Una hora después, en la también localidad vizcaína de Barakaldo, varios desconocidos arrojaron seis cócteles mólotov contra la oficina postal de la calle de Arana. Los artefactos impactaron en la fachada del edificio y causaron escasos daños materiales, quedando ennegrecida la pared y la puerta de acceso. Dos coches aparcados también sufrieron daños.
Dirigentes del PSE y del PP vasco condenaron estos nuevos ataques. Los populares señalaron que "el mundo de HB está cómodamente instalado en el ejercicio de la violencia".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 10 de octubre de 1999