Soy un asiduo lector de su diario desde su comienzo. El lunes 4 de octubre de 1999, a las diez de la mañana, dirigiéndome por la M-40 en dirección a los puentes de El Pardo, me vi sorprendido en el carril hacia Majadahonda-Las Rozas con una caravana de unos dos kilómetros; pensé que la M-50 estaría a tope, pero, por sorpresa, estaba vacía. ¿Quién produciría este famoso atasco? Una pareja de la Guardia Civil que estaba parando coches para multar a los que se desviaban del carril pisando un trozo con rayas. ¿Hay derecho a esto? ¿Quién controla a estas personas? ¿Es éste el servicio que da este cuerpo?Yo me pregunto si están para solucionar el tráfico o, por el contrario, están procurando llenar las arcas para la paga de Navidad.- .
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 10 de octubre de 1999