El número de empleados de banca privada entre 1990 y 1997 bajó en 21.985 personas, al pasar desde las 160.000 a algo menos de 140.000, mientras que el sector de cajas de ahorro aumentó el número de empleos al pasar desde las 75.000 personas de plantilla a las casi 89.000, según se recoge en un estudio elaborado por la Federación de Servicios Financieros de CCOO. En este estudio se explica que esa tendencia dispar se debe al proceso de expansión territorial que han abordado las cajas en los últimos años (cuando la legislación se lo permitió), mientras que los bancos realizaron esta expansión en la década de los años setenta.Según el informe, al final de 1997 el número medio de trabajadores de las oficinas de los bancos es de ocho personas, mientras que en las cajas es de 5,4.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 2 de noviembre de 1999