La presencia de Bill Clinton en Oslo fue aprovechada ayer por unos 500 manifestantes que protestaban contra la vigencia de la pena de muerte en Estados Unidos y contra el papel de "polícia mundial" que asume Washington. Cuando los manifestantes trataron de acercarse al Gran Hotel, donde se encontraba Clinton, la polícia noruega los reprimió con dureza.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 2 de noviembre de 1999