La automedicación con hormonas que practican un número cada vez mayor de transexuales puede provocar importantes problemas de salud. Un estudio de los doctores Antonio Becerra, Daniel Antonio de Luis y Gonzalo Piédrola, del hospital Ramón y Cajal de Madrid, publicado en el último número de la revista Medicina Clínica, revela los efectos de la administración de dosis hormonales superiores a las adecuadas.El trabajo estudia a 57 transexuales que, entre 1993 y 1997, se autotrataron con hormonas; 31 para cambiar de varón a mujer, con estrógenos y antiandrógenos, y 26 de mujer a varón, con andrógenos. En ambos casos, pero sobre todo en los de mujer a varón, se detectaron incrementos de colesterol LDL y triglicéridos. También en los casos de mujer a varón se produce retención acuosa, hiperproducción de glóbulos rojos y obesidad. En los casos de varón a mujer aumenta la posibilidad de cáncer de mama y de próstata, la sequedad de piel y mucosas, el cloasma y las estrías abdominales. Según el estudio, el sistema sanitario debe tomar cartas en el asunto para evitar la automedicación.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 2 de noviembre de 1999