La Delegación Medio Ambiente de Almería ha decidido crear un equipo de vigilancia para atajar la práctica de recorridos incontrolados en vehículos todoterreno y motos. Estas rutas se realizan, principalmente, los fines de semana en espacios protegidos de la provincia. El Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar, el desierto de Tabernas y Sierra Alhamilla son los lugares preferidos por conductores que llegan hasta la provincia desde distintas comunidades autónomas e incluso desde otros países para ejercer, sin autorización, una práctica que repercute en el medio ambiente.
Desde hace un año los espacios protegidos de Almería se han convertido en el mejor escenario para que conductores de coches todoterreno y motos prueben la potencia de sus vehículos sin preocuparse por el daño que su actividad pueda ocasionar en el ecosistema. Esta actividad ha sido detectada por la delegación de Medio Ambiente que, como primera medida de prevención, ha decidido crear un grupo de vigilancia dedicado exclusivamente a controlar este tipo de prácticas.El Parque Natural de Cabo de Gata, el desierto de Tabernas, Sierra Alhamilla o el Karst de Yesos de Sorbas son algunos de los espacios protegidos más singulares e importantes de la provincia y también el principal destinos de todos aquellos amantes del motor que buscan en esta zona poder circular con sus vehículos sin ningún tipo de restricción.
Paradójicamente no suelen ser almerienses los que más se dedican a esta práctica. "La gente de la provincia conoce el valor de los espacios protegidos y no son por tanto los que más se dedican a hacer raids. Pero sí hemos detectado la presencia de personas que llegan desde otras comunidades, como Murcia, o de otros países cercanos, como Francia, para practicar recorridos en zonas protegidas sin una autorización previa", explica el delegado de Medio Ambiente en Almería, Juan José Luque.
En estos momentos Medio Ambiente no cuenta con cifras concretas de las personas que se dedican a probar sus vehículos en este tipo de espacios naturales. No obstante, sí se sabe que se trata de una práctica que va cada vez a más.
Al margen de la vigilancia que cada fin de semana se establece en cada uno de los espacios protegidos, a partir de ahora habrá también una persona más con un coche dedicada al control de raids.
Aunque algunos de los recorridos los realizan personas de modo individual, también se ha detectado la existencia de grupos que, de forma más o menos organizada, se dedican a impulsar la práctica de una deporte que daña seriamente el ecosistema de la provincia.
"Nosotros no queremos prohibir nada. Este tipo de actividades se pueden realizar, pero siempre y cuando cuenten con nuestra autorización y les podamos orientar sobre cuáles son los itinerarios adecuados, la velocidad que deben respetar o las condiciones a tener en cuenta", explica el delegado de Medio Ambiente.
Para poder participar, ya sea de forma individual o en grupo, en un raid por un espacio natural es necesario solicitar antes un permiso con, al menos, 10 días de antelación a la fecha prevista para llevar a cabo la actividad. Algo que, hasta el momento, no se está cumpliendo por parte de los conductores de coches 4x4 y de los pilotos de moto.
Esta actividad ya ha provocado daños en la vegetación de riberas de ramblas desérticas, que han sido las que más han acusado el perjuicio de una práctica que Medio Ambiente está dispuesta a controlar antes de que vaya a más.
La proximidad de las fiestas navideñas es una de las mayores preocupaciones de Medio Ambiente, que teme que la presencia de vehículos todoterreno y motos se incremente de forma considerable coincidiendo con las vacaciones.
Según el delegado de Medio Ambiente, "quizás muchas de las personas que realizan estos recorridos sin autorización no tengan conciencia del daño que están provocando en el medio ambiente por el que circulan, pero es un daño real que nosotros como Administración estamos obligados a evitar en la medida de lo posible".
Recorrer sin autorización previa con un vehículo 4x4 o una moto de considerable cilindrada un espacio protegido está considerado como una sanción grave. Las multas oscilan entre 100.000 y un millón de pesetas. Aunque hasta el momento las medidas adoptadas están enfocadas a prevenir el incremento de estas prácticas, Medio Ambiente no descarta endurecer su actuación. A pesar de que se ha detectado alguna que otra carrera entre coches o motos, está es, de hecho, la práctica más inusual.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 12 de diciembre de 1999