La escritora Almudena Grandes hizo ayer en Jaén, en el transcurso de la conferencia previa a la entrega de los Premios Literarios de La General, una encendida defensa de la novela y criticó a quienes, como Eduardo Mendoza o Carlos Fuentes, han tratado de certificar su muerte como género literario como víctima de la irresistible influencia de los medios audiovisuales en la cultura contemporánea.
Aún asumiendo que el siglo XIX representó la edad dorada de la novela, la escritora señaló que "el único certificado que se puede extender con una certeza absoluta es el de todos los movimientos literarios que intentaron sustituir los patrones narrativos clásicos por experimentos basados en la ruptura del lenguaje y la renuncia del argumento".Grandes fue mucho más allá al pronosticar que "la novela, con más lectores y más prestigio que los que había gozado en mucho tiempo, no solamente no morirá sino que podrá llegar incluso a resucitar en el más lujoso de sus ropajes si, como parece indicar la trayectoria de muchos novelistas contemporáneos en la mayor parte de los países occidentales, en el futuro acierta a recuperar la ambición, el afán globalizador de reproducir mundos completos, que la hizo grande en el XIX, incorporando todos los progresos que han desarrollado las novelas del siglo XX". Previamente había mostrado su pasión por la lectura, que fue lo que la llevó a ser escritora. "Para mí, vivir sin leer ya no sería vivir, sino arrastrar una miseria sin esperanza", exclamó.
Unas 300 personas se congregaron en el Parador Nacional del Castillo de Santa Catalina para escuchar a Grandes y asistir a la entrega de los Premios Literarios Jaén que entrega la caja de ahorros La General. Los galardonados en esta 15ª edición han sido los siguientes: en el apartado de novela (dotado con cuatro millones de pesetas), el argentino nacionalizado español Rodrigo Brunori, autor de Me manda stradivarius; en poesía (dos millones) el ganador fue Juan Carlos Mestre, con La tumba de Keats; y, finalmente, en el apartado de narrativa infantil y juvenil (también dotado con dos millones) el premio ha vuelto a recaer en Gonzalo Moure, por su obra El bostezo del puma. Este autor ya consiguió el premio en 1993 con A la mierda las bicicletas. El premio de ensayo quedó desierto.
El acto estuvo presidido por el presidente de La General, Julio Rodríguez, acompañado del consejero de Presidencia, Gaspar Zarrías, y el alcalde de Jaén, Miguel Sánchez de Alcázar.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 12 de diciembre de 1999