El socialista Pasqual Maragall no está dispuesto a dilapidar el capital político logrado en las últimas elecciones autonómicas catalanas, en aras de un posible pacto postelectoral entre el PSOE y CiU que garantizara la gobernabilidad española. El ex candidato presidencial de los socialistas catalanes defendió ayer en Valencia la necesidad de una reforma del Senado para consolidar un Estado federal moderno. Convencido de que el resultado electoral autonómico ha creado "un cambio en la correlación de fuerzas políticas", tanto en Cataluña como en Madrid, Maragall, advirtió en clave interna a la ejecutiva federal socialista: "No estoy dispuesto a renunciar, a que se malogre este planteamiento, a cambio de un pacto a corto plazo de cuatro duros, para que un gobierno minoritario nacionalista le dé estabilidad al Gobierno español".No obstante, Maragall, puntualizó que el secretario general del PSOE, Joaquín Almunia, junto a Ramón Jáuregui, son las dos personas que llevan más tiempo en la cúpula del socialismo actual "con más sensibilidad hacia estos temas". "Lo digo con franqueza: estas personas, con Almunia por delante, serán las que llevarán el barco del socialismo español y a España hacia lo que está en sus propios Estatutos desde 1918: una España federal", afirmó. Maragall aseguró que el PSOE tiene la obligación de convencer a los nacionalistas demócratas de que "sus aspiraciones legítimas" sólo tienen salida en una España federal. "Eso dudo mucho que el PP lo pueda hacer. El socialismo español está en condiciones de hacerlo y estoy convencido de que lo haremos", precisó.
Maragall explicó que "esta segunda etapa del proceso autonómico español" sólo será posible si existen "los protagonistas para hacerlo". Los nuevos protagonistas "están naciendo" y, en su opinión, de manera muy clara, además de en Cataluña, en Galicia, Aragón, Baleares y Asturias. Este listado se entiende, en clave socialista, como una apuesta por los líderes emergentes en estas comunidades autónomas.
Pero el proceso de cambio del mapa político y la puesta en marcha de un nuevo federalismo no acaba en la renovación. Depende también del grado de adaptación de "los antiguos protagonistas del escenario político", de los que dijo que "se están adaptando de una forma muy clara y pertinente". Fue en ese contexto, en el que Maragall se refirió al grado de "consenso federalizante" que ha encontrado en el presidente de la Junta de Andalucía, el socialista Manuel Chaves.
Maragall, que acaba de cerrar un principio de acuerdo con los dirigentes de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) y con Iniciativa per Catalunya-Verds (IC-V) para formar una coalición de la izquierda catalana al Senado, se lamentó de que la experiencia no cuajara en la Comunidad Valenciana. Fiel a su prudencia, evitó entrar en valoraciones sobre el fracaso de la negociación de los socialistas valencianaos, pero no desaprovechó la oportunidad para afirmar que "sería enormemente positivo que en la Comunidad Valenciana hubiera un movimiento similar al de Aragón, Baleares y Cataluña, en el sentido de una alianza de centro izquierda progresista y autonomista, que debe ser el motor del nuevo Senado".
El planteamiento estratégico de Maragall es aprovechar el fuerte respaldo electoral del PSC en las últimas autonómicas y rentabilizar el resultado electoral del pacto con ERC y IC-V en las próximas generales para dar un vuelco a la actual correlación de fuerzas tanto en el Congreso de Diputados como en el Senado. "Los nacionalistas de CiU tienen ahora 16 diputados en Madrid y pueden bajar a 14, nosotros tenemos 19 y podemos subir a 20 o 21", explica. "¿Hemos de permitir que aquellos que son minoría cuenten más en la reestruccturación de las relaciones de Cataluña con España, que los que somos mayoría [en clave del electorado catalán]?", se preguntó. La respuesta es un "no" tajante y una advertencia a la dirección nacional socialista, en caso de que el escenario postelectoral en marzo permitiera sacar al PP del Gobierno central, mediante un acuerdo con CiU. "Que a cambio de esa jugada, tengamos que renunciar a una reestructuración federal del Estado... Por esto no pasaremos", resumió.
El PP y la FEMP
Pasqual Maragall participó ayer en Valencia en la conferencia política organizada por el PSPV-PSOE para diseñar la estrategia de modernización del municipalismo y, sobre todo, de la ciudad de Valencia. En la conferencia, en la que participaron la concejal socialista Ana Noguera, José Luis Ábalos y Josep Sorribes, entre otros, se cuestionó la disolución del Consell Metropolità de l"Horta, impuesta por el PP. Maragall defendió su tesis de La Europa de las ciudades, como el elemento clave para lograr una Unión Europea sólida y estable, mediante una gestión muncipal eficaza, para la que se requieren mayores competencias y reformas legales, que devuelva la confianza y la participación de los ciudadanos.
Maragall criticó al PP por congelar la aprobación en el Congreso de la Carta Municipal de Barcelona, elaborada por él mismo en su último año de gestión, y que sirvió de modelo para el proyecto de ley de reforma de ciudades de más de 300.000 habitantes. "El PP ha desaprovechado una ocasión de oro en la FEMP para aprobarla". La presencia de Maragall en Valencia sirvió para aglutinar, aunque de manera formal, a los cabezas de distintas familias socialistas, como Ciprià Ciscar o Joan Ignasi Pla. También asistieron Carmen Alborch y el ex alcalde Ricard Pérez Casado, ponente de la conferencia.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 12 de diciembre de 1999