El Comité Olímpico Internacional (COI) comenzó ayer su limpieza de imagen y aprobó casi por unanimidad cambios trascendentales de su organización interna en la primera jornada de la 110ª sesión. Sólo hubo una leve discrepancia de ocho votos en contra (sobre un total de 93 presentes de los 102 actuales) sobre la reducción de la edad de los miembros de 80 a 70 años. También se aprobaron en bloque y sin oposición otras 35 propuestas. Entre ellas, que los atletas deberán tener un pasaporte expedido por la Agencia Antidopaje que acredite su limpieza en todos los controles de dopaje.
El presidente del COI, Juan Antonio Samaranch, se mostró sorprendido de la facilidad con que salió adelante la reforma. Sólo queda para hoy la supresión de los viajes de los miembros a las ciudades candidatas. Samaranch quiere que se apruebe y, en caso de que no haya consenso, pedirá que al menos se respete así hasta el final de su mandato, en septiembre del año 2001. Y, luego, que decida el próximo presidente. Después de tantos problemas parece haber concluido que no puede arreglarlo todo y quiere dejar a salvo su integridad y que no se le discuta su voluntad de cambiar una estructura privada. Si no lo ha hecho antes, dice, ha sido por el inmovilismo de un grupo aristocrático de ancianos. Se ha necesitado la espita de la corrupción para lavar la casa.Samaranch había controlado a los pesos pesados de la asamblea del COI y se confirmó que las intervenciones de otros representantes para rebatir o matizar las recomendaciones de la Comisión 2000 iban a influir poco. Para empezar, lanzó a la palestra a Henry Kissinger, el ex secretario de Estado de EE UU, uno de los participantes más sonoros de la comisión, para acabar de acallar cualquier guerrilla no controlada. Las recomendaciones fueron aprobadas a continuación tras defenderlas y aclararlas en todos los casos el italiano Franco Carraro, un fiel escudero de Samaranch. Éste actuó inmediatamente después y pidió primero los votos negativos. Así se aprobaron las claves que afectaban a los miembros para por la tarde ser incluidas en la nueva redacción de la Carta Olímpica.
- Representación de atletas. El número máximo de miembros será 115 con la novedad, además de los 70 elegidos a título individual, de 15 atletas, 15 de federaciones internacionales (ayer se confirmó el de la FIFA, Joseph Blatter), y 15 de comités nacionales o asociaciones continentales.
- Adiós a la elección a dedo. Los miembros ya no serán cooptados (elegidos a dedo por sus supuestos méritos), sino por un comité de selección formado por tres personas del COI, tres personalidades ajenas y un atleta.
- Un miembro por país. Entre los miembros del COI elegidos a título individual, como atletas y representantes de comités o asociaciones, sólo podrá haber uno por país. Sólo no hay distinción para los presidentes de federaciones internacionales.
- Cargos por ocho años. La duración en los cargos de los próximos miembros será de 8 años, renovables de 8 en 8.
- Jubilación a los 70. La edad límite parta pertenecer al COI se rebaja a 70 años.
- Votos no interesados. Cuando el asunto concierna al país del miembro, éste no votará.
- Puestos honorarios. Los miembros pasarán a ser honorarios después de los 70 años si llevan 10 en el COI y si han hecho méritos (trabajado) durante su cargo.
- Más cerebros. La comisión ejecutiva (el cerebro del COI) pasa de 11 a 15 miembros con un mandato máximo de ocho años. Para volver a ella deberán esperar otros cuatro. Esta última solución era una de las salidas de Samaranch en caso de protesta.
- Límites al presidente. El presidente lo será por ocho años y sólo podrá ser reelegido por otros cuatro.
- Derechos adquiridos. Se respeta los derechos de los cargos actuales. Pero deben ajustarse a renovar su cargo por periodos de ocho años.
- Tiempo transitorio. Habrá un período transitorio hasta el 1 de enero del 2003, durante el cual podría superarse la cifra máxima de 115 electos.
- Nuevos plazos. Las nuevas reglas entrarán en vigor el 1 de enero de 2000, pero se da un año de plazo para su aplicación completa.
- Dopaje. El papel del COI en el futuro más inmediato. El apartado del dopaje es el más importante. La recomendación 35 recoge que todo atleta, para estar en los JJOO, deberá tener un pasaporte limpio tras someterse a todos los controles requeridos. Los deportes que no apliquen el código impuesto por la Agencia Antidopaje no entrarán en el programa olímpico o podrán ser expulsados.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 12 de diciembre de 1999