El primer día esquiable en las pistas de Navacerrada se complicó por culpa de la niebla. Como en el aeropuerto de Barajas, la falta de visibilidad acabó estropeando la primera jornada de esquí en la temporada madrileña. Apenas 200 deportistas se deslizaron por las dos pistas "llenas de calvas" abiertas ayer. Los telesillas se ofrecieron a precios reducidos -2.400 pesetas-, pero la escasa visibilidad, apenas 20 metros, desanimó a los esquiadores que subieron a las cumbres madrileñas.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 12 de diciembre de 1999