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Una mujer abandona a su hijo de cuatro años en un locutorio

La madre afirma que tuvo que ir a trabajar y que no volvió a tiempo para recoger al crío

Una mujer abandonó a las ocho de la tarde del viernes a su hijo, de cuatro años, en un locutorio telefónico de la calle de la Peña de la Miel (Puente de Vallecas), según la Jefatura Superior de Policía. La mujer explicó a la propietaria del locutorio que tenía que hacer un recado urgente pero que volvería en media hora. No volvió hasta la mañana siguiente. El pequeño durmió en un centro de acogida. La madre declaró que salió tarde del trabajo.

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Rebeca, ecuatoriana de 31 años, entró con su pequeño, Luis, de cuatro años, en el locutorio DaniII, en el número 3 de la calle de la Peña de la Miel (Puente de Vallecas). La encargada del establecimiento, Ana Vázquez, peruana, explicó ayer que no conocía de nada a la mujer y cuando entró en su local pensó que se trataba de uno de tantos clientes que quieren llamar a su familia.Pero este caso era distinto. Rebeca se dirigió a Vázquez para pedirle un favor. "Se apoyó en el mostrador y estaba llorando. Me dijo que tenía que dejar al niño aquí durante una media hora porque tenía que ir al trabajo. Pero que regresaría para recogerlo", explicó la encargada del locutorio. "Dijo que estaba pasando por una mala situación personal y que se tenía que marchar enseguida", añadió.

El hambre apretaba

La media hora pasó y la madre del pequeño Luis no volvió a recogerle. La propietaria del local esperó y esperó. Sin éxito. Mientras, Luis se entretenía jugando con otro pequeño, hijo de una cliente del locutorio. Llegó la hora de la cena y Luis se desesperó al ver que su madre no volvía y el hambre apretaba. Comenzó a llorar. "Decía que quería ir con su mamá y volver a casa para cenar", explicó ayer Vázquez. La propietaria del locutorio trató de consolar al pequeño dándole una bolsa de patatas fritas, alguna golosina y un refresco.

Pasaron las horas y llegó la medianoche. La madre seguía sin aparecer. El locutorio se vació de clientes y Vázquez echó el cierre. Se había quedado con su prima y el pequeño Luis. Los tres esperaron en la calle, en las inmediaciones del locutorio, hasta la 1.30 para ver si regresaba la madre. Pero no fue así. Vázquez, ya desesperada, avisó a la policía. "No sabía qué hacer, y como yo no me podía llevar al niño a casa tuve que avisar a la policía".

A su llegada, los agentes se hicieron cargo del pequeño. Lo trasladaron hasta el Centro de Primera Recogida de Menores, en Hortaleza, que depende de la Consejería de Servicios Sociales de la Comunidad de Madrid. El pequeño Luis pasó el resto de la madrugada durmiendo en una de las camas del centro regional.

Cuando Vázquez regresó en la mañana de ayer para abrir el locutorio se encontró con la madre del pequeño en la puerta del local. "Me dijo que había estado toda la noche buscando al pequeño. Que había venido al locutorio de madrugada, a la salida del trabajo, porque se le había hecho tarde y no había podido salir antes", explicó Vázquez.

La madre de Luis trabaja en la cocina de un restaurante de la calle de Atocha, según la responsable del locutorio. "Le dije que no se puede dejar a un niño tanto tiempo abandonado", se lamentó.

La madre se dirigió a la policía y fue trasladada a comisaría. Prestó declaración ante los agentes del Grupo Especial de Menores. Les explicó que había dejado al niño en el locutorio por necesidad, porque no tenía otro lugar donde dejarle. Añadió que tenía previsto volver para recogerle antes de la medianoche, pero que se retrasó porque tuvo mucho trabajo y no pudo salir antes.

Tras prestar declaración, la policía dejó en libertad a la mujer. Rebeca se dirigió al centro de acogida de Hortaleza a por su hijo. Allí le entregaron al pequeño, según informaron ayer en el centro. Los dos regresaron a casa, situada junto al locutorio donde Luis pasó buena parte de la noche del viernes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 12 de diciembre de 1999