Un conductor ebrio, P.J.G.L., de 45 años, causó el accidente de la carretera de Toledo (N-401) tras conducir 700 metros en dirección contraria y chocar de frente con otro coche. El siniestro costó la vida a uno de los ocupantes del vehículo que circulaba en la dirección correcta y provocó heridas a otros dos acompañantes, según informó ayer la Guardia Civil de Tráfico. El accidente ocurrió a las 23.40 del viernes en el kilómetro 27 de la carretera de Toledo, cuando el coche de P.J.G.L., un Opel Astra, colisionó frontalmente con un Nissan Micra.
El conductor del Nissan Micra, A.C.G., de 33 años, quedó aprisionado entre el amasijo de hierros que provocó el brutal impacto entre los dos vehículos. Los bomberos rescataron el cuerpo, ya sin vida, de A.C.G. Las otras personas que le acompañaban en el Nissan, dos hermanas de 29 y 27 años, resultaron heridas graves y fueron trasladadas al hospital universitario de Getafe por dos ambulancias de la Cruz Roja.En el accidente también se vieron implicados otros ocho vehículos (siete turismos y una furgoneta) por la repercusión del encontronazo provocado por P.J.G.L., pero no se registraron heridos. El tráfico en la carretera de Toledo quedó interrumpido durante casi dos horas. Los vehículos fueron desviados por el antiguo trazado, dentro del casco urbano, de Torrejón de la Calzada.
El conductor del coche que circulaba en sentido contrario resultó ileso. La Guardia Civil de Tráfico le hizo la prueba de alcoholemia, en la que dio positivo. Los investigadores de la Guardia Civil sospechan que el accidente se produjo porque P.J.G.L., el conductor del Opel Astra que dio positivo en la prueba de alcoholemia, se confundió de sentido de circulación por su supuesto estado de embriaguez. El conductor fue detenido y puesto a disposición del juzgado de guardia de Valdemoro. La Dirección General de Tráfico (DGT) ha abierto una investigación para corroborar que no se trataba de un conductor suicida.
Por otra parte, a primera hora de la tarde de ayer un vehículo se salió de la carretera N-VI a la altura de Torrelodones, en el kilómetro 29, lo que ocasionó un muerto y un herido grave. Algunos automovilistas que circulaban por el lugar del accidente llamaron por sus teléfonos móviles al 112, que avisó al Servicio de Emergencia de la Comunidad de Madrid, que envió una ambulancia.
A.V.R., de unos treinta años, falleció en la ambulancia de camino al hospital Clínico. Los servicios de rescate le encontraron con parada cardiorrespiratoria, traumatismo torácico con hemorragia y traumatismo craneoencefálico. Fue trasladado junto a una mujer, que sufría un golpe en una pierna, informa J. Francés.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 12 de diciembre de 1999