En la actual Campaña Nacional de Prevención de Drogas se está radiando un anuncio con altas dosis de cinismo y manipulación. En él un joven verborreico explica desenfadado su pasada y movida noche, presuntamente adobada con drogas; otra persona, en tono circunspecto, le reprende por no haber acudido ese día a una entrevista de trabajo y perder un empleo.Yo, hasta la fecha creía que fundamentalmente los jóvenes desde hace unos 25 años están delinquiendo, callejeando y drogándose ante todo porque no tienen trabajo; no es, pues, que no tengan trabajo porque se droguen. Determinadas campañas no drogan, pero intoxican.- . .
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 12 de diciembre de 1999